jueves, 7 de junio de 2007
El acto de ver
No quiero generalizar este hecho, porque seguro que no se cumple para todas las películas. Muchas no necesitan ningún sueño. Son el resultado de un cálculo y, por consiguiente, no son una inversión de naturaleza emocional, sino económica. Hablo de las que tienen un alma, en las que se nota un centro, las que irradian una identidad. Todas estas películas, sin excepción han sido "soñadas", estoy seguro de ello."
Wim Wenders (El acto de ver, Paidós, La memoria del cine)
lunes, 4 de junio de 2007
NI LA PELI NI EL ASADITO NI EL CUMPLE: TREMENDO AMANECER
Tremendo Amanecer también participó del Festival Buenos Aires Rojo Sangre en donde ganó varios premios.
Tremendo Amanecer es también mi incursión en un género fantástico pero con aristas bastante reales, intentando trabajar lo sobrenatural desde un abordaje realista.
Para los rosarinos o los que anden por aquí la semana que viene, pueden verla en el Auditorio del Parque España el miércoles 13 a las 20 hs.
sábado, 2 de junio de 2007
Bresson
La facultad de aprovechar bien mis recursos disminuye cuando su número aumenta.
Controlar la precisión. Ser yo mismo un instrumento de precisión.
No tener alma de ejecutante. Encontrar para cada toma, nuevas maneras de condimentar lo que había imaginado. Invención (reinvención) inmediata.
Encargado de la puesta en escena, o director. No se trata de dirigir a alguien, sino de dirigirse a uno mismo.
(Robert Bresson, Notas sobre el cinematógrafo)
FT & JLG
"Las películas son la única cosa de la que todo el mundo puede hablar sin que ello moleste"
(Jean Luc Godard)
domingo, 27 de mayo de 2007
la cámara subjetiva en Stanley
Por un lado está claro que la cámara subjetiva reemplaza a uno de los personajes en los diálogos que se dan entre personajes que interpreta el mismo Norman Briski. Esto es algo que resuelve el hecho de poner delante de cámara a dos Briskis, efecto que me reservo para el final, en la ejecución, donde en un momento aparecen 3 Briskis diferentes. Pero más allá de una resolución de producción y de puesta en escena práctica y elemental, el recurso de la cámara subjetiva también está ligado al mundo que el personaje de Pedro (el condenado a muerte) va armando en su cabeza a partir de la espiral de locura en la que entra. El tipo está solo, lo han abandonado, tiene pocas posibilidades de conservar su trabajo. Está acorralado y esto lo transforma tanto a él como a su entorno, por lo tanto el emplazamiento de la cámara acompaña sus estados de ánimo. No sé que hubiera pasado si cada uno de los personajes que interpreta Norman los hubiera hecho un actor diferente, seguramente nada de esto que acabo de escribir tendría sentido.
jueves, 24 de mayo de 2007
STANLEY Y LOS COMENTARIOS
EL ESPACIO DE LOS AMIGOS CORDOBESES
Mucha gente por ser un miércoles por la noche con la temperatura cerca de los 0 grados. La cartelera anuncia en las próximas semanas más películas argentinas. Viajo con Carlos Resta y Raúl Calandra y el tiempo nos queda corto para hablar con los espectadores que acaban de ver la película y con los alumnos o graduados de cine cordobeses con los que alcanzamos a comer algo antes de subir a las apuradas al ómnibus que nos lleva de regreso a Rosario. Quizás la palabra Espacio se la más adecuada, Espacio INCAA, pero fundamentalmente un espacio en donde por unas horas sentimos que el cine que hicimos o el que intentamos hacer nosotros y tantos otros en este país tiene un lugar donde es recibido con afecto, curiosidad y ganas. Seguir sembrando estos ESPACIOS es una tarea que el Estado debe darse de manera seria.
lunes, 21 de mayo de 2007
STANLEY Y LO QUE VENDRA
Por lo pronto prendan canal 7 el martes 22 a las 22.
viernes, 18 de mayo de 2007
SE ESTRENA STANLEY

Stanley está basado en una idea de Norman Briski y el guión es de Postiglione y Briski.
lunes, 14 de mayo de 2007
CRITICA DE LA PELI EN INGLES Y ESPAÑOL
Argentine filmmaker Gustavo Postiglione’s La peli is the third part in the trilogy he started with El asadito (2000), and then continued with El cumple (2002). The first thing that springs to mind is that, in aesthetic and narrative terms, La peli basically has nothing to do with neither El asadito nor El cumple.
For starters, there are many possible films in La peli: there’s the story of Diego, the megalomaniac film director; the love story between Diego and Ana; the story of Diego’s mental and emotional breakdown and his tour de force not to go nuts…plus the story of a film being shot within a film; the possible different films to be made from a single story; and the homage Postiglione pays to good old classics such as Fellini’s 8 ½ or Truffaut’s Day for Night – just to cite two examples. Not all the possible films in La Peli function smoothly. Not all of them make sense all the time. Not all of them are as compelling as they seem at first glance. Yet, there are at least two traits that make Postiglione’s third part of his trilogy not only a film worth seeing, but also an auteur film, like El asadito and El cumple, but different.
First, although far from perfect, its narrative dares to go to new places, visit unfamiliar scenarios, and is unafraid to take risks, even if, at times, that means verging on the ridicule. Granted, whether the above is a virtue is also debatable, but one thing is for sure: when a film director is so convinced of the film he or she wants to make, follows his or her personal vision - even at the expense of a more well rounded final result - and, above all, he or she ends up achieving most of the film’s premises, then something has certainly been done right. Such is the case of Postiglione. For there’s no hidden agenda here. What you see is what you get. For better or for worse, this is definitively not a tepid film. On the contrary.
Secondly, there’s its deeply unapologetically sentimental nature, even to the point of being corny, but, at the same time, it’s utterly honest and authentic – there’s no beating around the bush here. Sentimental it is, all right. Like in a melodrama – though this no melodrama – feelings, visceral sentiments are what really prevail, what make characters do what they do at the expense of what they should do or are expected to do. This is not about intellectualizing and rationalizing. Instead, it’s about feeling. And at a time in when there seems to be certain demure - even reluctance - in portraying elementary expressions of profound love (including its almost immediate loss and subsequent realization of the value of what was lost) Postiglione’s La Peli is a refreshing, vital, and passionate quest for recovering the capacity to get lost in the turmoil or romantic obsession.
That said, it’s only fair to point out that La peli suffers from some problems that could have been avoided: it’s a bit overlong; it’s excessive and even redundant when it comes to stylistic flourishes; it’s somehow arbitrary in its use of color and black and white; and, at times, it’s too self explanatory. In short: a bit self indulgent, if you will. Like its characters, it’s a film that tends to go to the extremes, which not always works quite right.
On the other hand, Postiglione’s decision to cast three different actors (Resta, Briski, and Grandinetti) for the same role, each one playing Diego according to different phases in his life, it’s not only well executed but it also shows the director firm hand when it comes to coaching his actors in order to have them deliver homogenous performances – something that extends to all the other performances, including that of TV star Natalia Oreiro, as finely tuned as you never though she could be. Let alone the convincing and most candid film debut of local film critic Diego Lerer from Clarín daily as…himself.
Pablo Suárez
Para empezar, hay muchos posibles films dentro de
Primero, aunque lejos de la perfección, la narrativa se atreve a entrar en lugares nuevos, visitar escenarios no familiares, y no tiene miedo de correr riesgos, incluso si, por momentos, eso significa rozar el ridículo. Garantizado, mientras lo anteriormente dicho es una virtud, también es debatible, pero una cosa es segura: cuando un director de cine está tan convencido de la película que quiere hacer, sigue su visión personal –incluso a expensas de un resultado final mejor redondeado- y, sobre todo, termina consiguiendo la mayoría de las premisas del film, entonces hay algo que ciertamente está bien hecho.
Este es el caso de Postiglione. Porque acá no hay intenciones escondidas. Lo que ves es lo que hay. Para bien o para mal, definitivamente esta no es una película blanda. Al contrario.
Segundo, su profunda naturaleza de no-apología sentimental, incluso hasta el punto de ser cursi, pero, al mismo tiempo, es terriblemente honesta y auténtica. Es sentimental, si. Como un melodrama – aunque no es ningún melodrama – sentimientos viscerales son los que realmente prevalecen, lo que hacen a los personajes hacer lo que hacen a expensas de lo que deberían hacer, o de lo que el resto esperaría que hagan. Esto no es sobre intelectualizar o racionalizar. Es sobre sentir. Y en un momento en el que parecería haber cierto comedido –hasta repugnancia- en retratar expresiones elementales de amor profundo (incluyendo la pérdida casi inmediata y el subsiguiente reconocimiento del valor de lo perdido),
Con esto dicho, es justo notar que
Por otro lado, la decisión de Postiglione de usar tres actores diferentes para un mismo rol, no sólo está bien ejecutada, sino que muestra la mano firme del director cuando se trata de manejar a sus actores para que provean actuaciones homogéneas –algo que se extiende a todas las otras actuaciones, incluyendo a la de la estrella de