domingo, 28 de octubre de 2007

DOMINGO 28 DE OCTUBRE - ELECCIONES PRESIDENCIALES 2007 UN BUEN DIA PARA VER PELICULAS

Un buen día para repasar en el cine (en cajita) algunas películas sobre política o películas políticas, más allá de que el lugar común - y yo lo afirmo- que toda película es política.
Un lista totalmente arbitraria e incompleta, de los títulos que me acuerdo en este momento.
El ciudadano Bob Roberts de Tim Robbins
La hora de los hornos, del candidato Pino, recién editada en dvd por Página 12 y Los hijos de Fierro, todavía solo en VHS
JFK, de Oliver Stone
Tierra en Trance de Glauber Rocha
La Chinoise y Nuestra Música de Jean Luc Godard (podríamos agregar unas cuantas más)
La Batalla de Argelia de Gilio Pontecorvo
Novecento de Bernardo Bertolucci

en otro momento completo la lista, era hora de actualizar el blog

sábado, 13 de octubre de 2007

LA PELI EN DVD

Acaba de salir La Peli en dvd, editada por el sello SBP. A diferencia de la edición de El Asadito por el mismo sello, esta vez se logró mejorar unos cuantos aspectos de la presentación y de los extras que contiene en disco. Hay 3 escenas eliminadas, reportajes a los actores protagónicos, a las actrices, a Diego Lerer en su doble función de crítico y actor, al director y una pequeña galería de fotos.
Para los que le gustó pueden volver a verla con el agregado mencionado y para los que no les gustó tienen una segunda oportunidad.

jueves, 20 de septiembre de 2007

INLAND EMPIRE - EL IMPERIO DE LA MENTE DE DAVID LYNCH



Inland Empire o Imperio como se llama aquí en Argentina o El Imperio de la Mente como le han puesto acertadamente en Italia.

Lo nuevo de David Lynch da para ríos de palabras, elucubraciones y análisis de los más diversos. Algunos descabelladamente obsecuentes y otros que intentan disminuir la potencia de un film tan radical como este. Tal vez no se deba encarar el análisis de esta película de la misma manera que se lo hace con cualquier otra, ya que los elementos que la componen si bien son los mismos que contiene cualquier film, en este caso la articulación de dichos elementos da como resultado algo diferente. Un crítico desde España escribió que Inland Empire es la primera película de la era YouTube, pero se podría decir lo mismo de Scorpio Rising (1964) de Kenneth Anger, aunque en esa fecha Internet solo estuviera en las ideas de Philip Dick. . Posiblemente Anger sea una de las mayores influencias de Lynch, aunque esto no aparezca en ninguna reseña, sería bueno revisar la obra de Kenneth Anger y de otros cineastas experimentales de los 50 y 60 para encontrar las verdaderas raíces del cine de David Lynch.

Podríamos decir también que Inland Empire es la primera película de la era del zapping pero decir esto ya es demodé y los críticos necesitan catalogar sobre la aparente novedad. Pero lo importante de INLAND EMPIRE es que escapa a cualquier encasillamiento y lo hace desde el corazón de le industria del espectáculo porque aunque Lynch sea un marciano en Hollywood no puede escindir su film de una conexión permanente con la Meca del Cine ya que los personajes de INLAND EMPIRE al igual que en El camino de los sueños, pertenecen al mundo de Hollywood. Otras voces críticas, menos obsecuentes, le recriminan a Lynch no tomar partido por su tiempo histórico, estar ajeno a cualquier realidad que lo circunda y mirarse el ombligo. Lynch es un artista radical, que intenta llegar a los límites que sus colegas contemporáneos-compatriotas no pueden o no quieren porque tienen la mira puesta en los réditos económicos de la industria o porque ven limitada sus intenciones por imposiciones de producción. Por lo que entiendo que Inland Empire también habla de política, de su país y de la perversidad del sistema Hollywood. Repasemos: una actriz que sueña con un protagónico pero que por momentos se transforma en prostituta o en mujer golpeada, un marido poderoso con mansión en Los Angeles vinculado a negocios oscuros, la opulencia de la vida de una star system versus el frío de Polonia que sufre la crisis de ya no ser lo que supo ser para entregarse al capitalismo como europeos del tercer mundo donde sus bellas mujeres canjean sexo en las calles. Pero por momentos todo se reduce a la pantalla del televisor banalizándose en la unidad que propone la tv al contener dentro de sí A TODO. INLAND EMPIRE está a la vez muy lejos y muy cerca de cualquier film. Cerca porque utiliza los recursos de cualquier película convencional y lejos porque los conjuga de manera tal de crear climas y sensaciones que solo se puede lograr con un manejo y un conocimiento del leguaje cinematográfico del que pocos pueden alardear, combinando el clasicismo con la vanguardia indie con una lógica dentro del relato que termina siendo un perfecto mecanismo de relojería.

sábado, 8 de septiembre de 2007

you tube y el cine

Se dice que la gente lee poco y que de la misma manera sólo ve las películas que se pueden consumir de manera sencilla.

Desde hace muchísimos años contamos en nuestras casas con el pequeño Larousse Ilustrado, un diccionario bastante completo y que nos saca del agua ante la necesidad de buscar un término, palabra o prócer, pero claro, si queremos profundizar en nuestra búsqueda y ampliar los términos deberíamos ir al Diccionario de la Real Academia Española o la Enciclopedia Británica, aunque estos libros por sus tamaños se complican para llevarlos en una mochila. Cuando era casi un adolescente me hice socio del Club del Libro. Todos los meses debía comprar un libro de una lista integrada mayormente por best sellers, con la posibilidad de comprar algunos en versiones reducidas, para así en el tiempo que me llevaba leer un libro podía leer tres, o simplemente leer uno solo y el resto del tiempo en el que me hubiera dedicado a la lectura aprovecharlo para hacer otra cosa. Una oferta parecida había con las películas. En las revistas de Editorial Columba (D’artagnan, El Tony o Intervalo) se publicaban adaptaciones de algunos estrenos cinematográficos, reducidos a una cantidad de cuadritos dibujados y con los textos modificados por el guionista de turno. Recuerdo haber leído (ya que la edad no me permitía ir al cine) El vengador anónimo, aquella película de toma-la-justicia-en-tus-manos protagonizada por Charles Bronson. La otra alternativa ante la inexistencia del democrático VHS era tener un proyector de Súper 8 y comprar o alquilar (en sólo dos lugares) las versiones existentes de algunas películas muy conocidas (La Conversación (Francis Ford Coppola), Ben Hur (Cecil B. de Mille), La aventura del Poseidon y tantas otras). El pequeño detalle era que estas versiones venían en dos o a lo sumo tres rollos de Super 8, pero cada rollo no tenía más de veinte minutos, así que con suerte una película que en el cine duraba dos horas en la edición en Super 8 su duración oscilaba entre los 40 y los 60 minutos. Recuerdo haber visto La Maratón de la Muerte de John Shlesinger con Dustin Hoffman y Laurence Olivier y quedarme con una extraña sensación de ausencia a tal punto que hasta hoy no quise volver a verla. Las versiones reducidas han sido una constante en el mercado cultural del siglo XX, pero es ahora en donde este consumo puede tener mayor auge que en el pasado y tal vez sea el momento en que el conocimiento del arte se vea reducido a su mínima expresión, empezando por el cine.

You tube, propiciemos el culto a la elipsis y la condensación.

¿Qué es lo que uno recuerda de las películas? ¿Los momentos que nos conmovieron?, ¿los que nos dejaron algo dando vueltas en la cabeza? ¿Los que nos perturbaron? Podríamos pensar que en lugar de ver las películas completas veamos aquellos momentos que pueden ser considerados los mejores y que de alguna manera resumen el espíritu de un film, que serán en definitiva los que recordaremos. Tendríamos la posibilidad de hacer un repaso por la historia del cine en pocas horas, a cinco minutos promedio por film veríamos doce películas cada 60 minutos. En una semana completaríamos los clásicos y nos quedaría tiempo para los estrenos y los estudiantes de cine no tendrían excusas para no ver una película. Pero no perdamos tiempo, esto se puede hacer desde ahora mismo, en youtube está todo lo que tiene que estar para que de la nada un neófito se transforme en un cinéfilo en pocos pasos. Desde Hitchcock hasta Tarkovski, pasando por Jean Eustache, Cassavetes, David Lynch, Antonioni o Jean Luc Godard. Escenas completas de los films más variados subidas a la red por fanáticos, admiradores o verdaderos cinéfilos con espíritu pedagógico. Próximamente daré una guía con la idea de armar un cannon cinematográfico de youtube. Por ahora recomiendo para empezar una propuesta que contenga una dosis de cinefilia pero que comulgue con un espectador menos entrenado. Busquen los fragmentos de Sympathy for the devil de Jean Luc Godard, un film que hizo junto a los Rolling Stones en donde registró la grabación del tema del título junto con escenas de ficción que daban cuenta de la realidad política del momento (1968). Una rareza que todavía no se ha editado en el país y que la red nos acerca al costo de un click. Y para los que esperan ansiosamente la última película de David Lynch (INLAND EMPIRE) hay varias escenas disponibles, incluido el rap de David Lynch.

Pero no es mi intención simplificar aún más el trabajo a los interesados en esta nueva manera de consumo cultural. Si quieren iniciar la jibarización de la cultura popular del siglo XX y parte del XXI escriban www.youtube.com y good luck.

martes, 4 de septiembre de 2007

El CINE EN LA RED

Algunas disquisiciones sobre la formación de cinéfilos a partir de youtube y la condensación de la cultura popular pueden leerlo en la nota que he publicado en
http://www.clubdefun.com/news.cgi?accion=vernew&id=605&skin=musica
o esperar unos días y la publicaré aquí

sábado, 25 de agosto de 2007

JAMES BOND


El otro día me compré el fascículo con dos dvd de James Bond que sale a la venta en los kioscos de revistas. Dr. No y Otro Día Para Morir son los títulos con los que inicié una nueva colección a la Casino Royale de 1967 que está desde hace un tiempo en mi dvdteca. Pero cuando veo las películas de 007 me pregunto ¿por qué me gusta verlas? ¿qué tienen de particular?
Como films de acción no tienen algo que las distinga de la mayoría del género. Los directores en su mayoría son meros artesanos de la gran industria, algunos un poco más inspirados que otros. La saga de 007 no ha pasado ni pasará a la historia del cine por sus virtudes cinematográficas. Ni siquiera las películas de Bond se han acercado a los grandes tanques de Hollywood ya que siempre fueron de producción inglesa. Sin embargo James Bond no puede ser excluido de ningún repaso por la cultura popular del siglo XX.
A los 11 o 12 años –creo- ví por primera vez en el cine una de 007, Los diamantes son eternos, que a su vez fue la última de la saga con Sean Connery, inmediatamente quise ver todas las anteriores. Pero en aquel momento ni el dvd ni el vhs existían siquiera en la cabeza de Mr. JVC. Había que esperar y estar atento a que algún cine repusiera los primeros films. Las reposiciones de películas eran algo común en los cines de la era pre-globalización. Semana tras semana chequeaba la cartelera cinematográfica. Tuve suerte y en poco tiempo pude ver El satánico Dr. No, Desde Rusia con Amor y Operación Trueno. Entre tanto iba devorando las novelas de Ian Fleming, que si bien tenían los mismos títulos que las películas no se parecían demasiado en su trama. Mientras el Bond literario luchaba contra SMERSH, una apéndice del Servicio Secreto Soviético, vinculado con la KGB, el Bond del cine se enfrentaba con malos de acento moscovita pero que trabajaban para SPECTRE una organización criminal sin un perfil político, pero repleta de rusos. El costado conservador del agente creado por Ian Fleming no coincidía con el estado de cosas en el mundo de los 60. Entonces la imagen de James Bond se caricaturizó cargando las tintas en su costado dandy, mujeriego y sibarita. Es en ese momento en que James Bond se transforma en un personaje que representa la fantasía y los sueños secretos de muchos sin importar demasiado el tinte ideológico con el que cargue. Luego de Connery vendrá Roger Moore que siempre parece que se está riendo de sí mismo y de su personaje, Timoty Dalton (lo más olvidable de la saga), Pierce Brossnan que parece haber tomado lo mejor de Connery y Moore y ahora Daniel Craig al que intentan transformar en el Bond más humano, cruel e hiperrealista de la serie.
James Bond es un personaje demodé pero que se reconvierte permanentemente, a veces ayudado por una cara que propone un soplo de aire fresco (Brosnan y Craig), otras veces por la música y los temas originales para sus soundtracks (Paul MaCartney, Shirley Bassey, Tom Jones, Carly Simon, Sheena Easton, Duran Duran, Grace Jones, Sheryl Crow, Madonna, entre otros) o la actualización de las historias a la realidad inmediata (el conflicto con Corea del Norte en Otro día para morir).

A diferencia de los émulos de Bond de este lado del Atlántico (Bruce Willis en Duro de Matar, Harrison Ford en la saga de Tom Clancy o el reciente Matt Damon como Bourne) el personaje de 007 está por delante de la película permanentemente. El atractivo de este agente secreto es su pertenencia a una realidad que es la representación de un mundo de ficción a diferencia de otros héroes cinematográficos en que la ficción es la representación de un mundo real. El mundo de Bond sólo existe en sus películas y se instaló de esa manera en la cultura popular a partir del Dr. No, estableciendo las pautas que con sus modificaciones siguen hasta hoy. Bond es producto de los 60 y pareciera que todo lo que se inventó en aquella década tiene sello de perennidad. No es casual que hasta exista una versión lisérgica de las andanzas de 007 que se llamo Casino Royale, en donde David Niven, Peter Sellers, Woody Allen y Orson Welles comparten cartel en una película que solo pudo haber sido rodada en 1967. Para los que en algún momento tenemos un rapto de corrección política, ser incondicionales del personaje de Ian Fleming nos puede causar algunas contradicciones, pero muchos de nosotros deambulamos por nuestra adolescencia viendo esas películas donde los malos peleaban contra los buenos, James Bond era el bueno y como cierre siempre se quedaba con una chica, una chica muy pero muy bella, con la que experimentábamos nuestras más furiosas fantasías.

jueves, 9 de agosto de 2007

acerca de lo que significan los festivales

En una nota publicada en el sitio otroscines.com se analiza el hecho de que en el próximo festival de cine de Venecia no habrá ninguna película argentina ya sea en competencia o en alguna de las secciones paralelas que tiene la clásica mostra italiana
"...la ausencia absoluta de títulos en Venecia es un mal síntoma, que en Cannes se disimuló con el triunfo de XXY, de Lucía Puenzo, en la Semana de la Crítica. Así como alguna vez fuimos bendecidos por las modas de críticos y programadores, hoy corremos el riesgo de quedarnos abajo del tren." escribe Diego Batlle. Es cierto que participar de los más prestigiosos festivales de cine del mundo le otorga a las películas ciertas posibilidades de difusión y venta que no tendrían si solo fueran a la Semana de Cine de Melincué, como así también aquellos festivales tiñen de "prestigio" al cine nacional aunque la participación se limitara a una sola de las 70 películas que se producen por año. Pero también es cierto que muchas grandes películas no han ido a festival alguno y bodrios considerables se han proyectado en la competencia de Cannes, Venecia, Berlin o San Sebastian.
¿Por qué necesitamos de la aprobación certificada por los sabios del primer mundo para corroborar lo bueno que somos? o ¿por qué la no aprobación nos conduce a pensar que nos quedamos abajo del tren? ¿acaso todos los que hacemos cine nos queremos subir al mismo tren? si seguimos esa lógica de pensamiento nos acercaremos peligrosamente a realizar análisis cinematográficos de la misma manera que los periodistas deportivos especulan sobre el éxito o el fracaso de una selección o de un deportista luego de un triunfo o de la pérdida del título en la final.
En el último párrafo de la nota Batlle dice lo siguiente:
"Ojalá que el año próximo, con las nuevas películas de directores jóvenes, pero ya consagrados aquí y en el exterior, podamos recuperar la imagen internacional que, tras el anuncio de la programación de Venecia, ha quedado bastante deteriorada.
El tono de gravedad de esta afirmación puede asustar a algún desprevenido, pero yo me pregunto ¿con una película en una sección paralela ya hubiéramos salvado el prestigio u orgullo nacional? y si por ejemplo a los directores argentinos se les ocurriera no enviar las películas a festival alguno aunque sean maravillosas ¿que sucedería? ¿es acaso esto improbable?
Cuando a mi película El Asadito, bien recibida por la crítica y el público argentino la rechazaron de todos los festivales a la que la envié (incluido el BAFICI y Mar del Plata) decidí que mis próxima película (El Cumple) no la enviaría a ningún festival salvo que me la pidieran expresamente (como suecedió con el BAFICI y Nueva York) y no me preocupó que sea así, porque los valores o los defectos de ese film no se modificarían por estar en ningún festival.
Entonces, preocupémonos por otras tantas cosas y problemas del cine argentino ya que estar o no en un festival solo servirá para alimentar el ego de un director/a que de por sí lo tenemos ya bastante grande.

martes, 31 de julio de 2007

Parten los últimos grandes maestros



Bergman y Antonioni. Los dos últimos grandes maestros del cine se van con pocas horas de diferencia, como si juntos ya se hubieran hartado de este mundo y decidieran emprender juntos otros rumbos como de alguna manera lo hicieron en vida cuando sus películas se interrogaban sobre los problemas y las crisis del hombre de la segunda mitad del siglo XX. Bergman indagó como nadie los conflictos y los demonios del alma humana, sin dar concesiones y muchas veces de manera cruel. Antonioni fue el fotógrafo del hastío y el tedio del capitalismo, construyó el cine de la incomunicación siendo por momentos la mejor y la peor influencia en muchos cineastas que intentaron seguir esos caminos.
Fueron realmente autores por eso los intentos de imitación solo han llevado al fracaso a quienes se quisieron acercar a esos mundos que solo podían ser abordados por sus propios creadores.
Por suerte nos quedan los videos, los dvd y el e mule para encontrar algunas joyas perdidas y que por este país tardarán en aparecer.

domingo, 22 de julio de 2007

EL ULTIMO PECKINPAH POR RETRO


Osterman Weekend o Clave Omega como se llamó por aquí, es la última película que hizo Sam Peckinpah. Si bien no está a la altura de películas como Pat Garret y Billy The Kid, The Wild Bunch o The Gateway, es una buena oportunidad para ver un film del que solo circula una vieja edición en VHS, con Dennis Hopper, Rutger Hauer, John Hurt y Burt Lancaster. Lo dan el lunes o el martes por Retro.

lunes, 16 de julio de 2007

ACADEMIA DE CINE


Hace unos días me llegó un mail solicitándome una copia y material de LA PELI para que los miembros de La Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas de la Argentina que no la hayan visto puedan tenerla en cuenta ya sea para los premios SUR que otorga la Academia como así también para las nominaciones a los premios Goya y Oscar, lo que sigue es la carta que les envié de respuesta:

Estimados señores
Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas de la Argentina:

Por la presente me dirijo a ustedes para hacerles saber mi opinión respecto a la posibilidad de que mi film LA PELI sea tenido en cuenta en las diversas votaciones que ustedes realizan con motivo de entrega de premios y de establecer potenciales nominaciones para los premios Goya y Oscar.
Entiendo que la Academia fue constituida hace unos años atrás a partir de una convocatoria a integrantes de la industria cinematográfica y que a partir de dicha convocatoria fueron establecidas las normas de funcionamiento como así también las primeras autoridades que ya fueron renovadas. Es importante para mi transmitirles que más allá de la relevancia de muchos de los nombres que integran la Academia, en la convocatoria anteriormente citada no fue llamado a participar ninguno de los que durante más de dos décadas hacemos cine en la ciudad de Rosario, como tampoco lo fueron realizadores técnicos y actores que trabajan en el interior del país, aunque sus nombres no tengan mucha prensa ni glamour. En lo que a mi respecta puedo comentarles que estoy trabajando en esto desde principios de los 80 y desde entonces no he dejado de producir. Mi equipo está conformado por profesionales y artistas que aportaron y aportan su talento y trabajo a la construcción de un cine realmente nacional.
Históricamente Buenos Aires ha relegado política y culturalmente al interior del país a tener una actitud de espectador, salvo que nos traslademos a la gran metrópoli para así poder ser protagonistas o al menos actores de reparto. El cine no ha sido una excepción a esta norma, puedo contarles con lujo de detalles lo que esto significa, pero no quiero alejarme del tema que provoca esta carta.
Creo que por una cuestión ética la nominación a los premios Goya y Oscar no pueden ser resueltas por un grupo de artistas, por más notables que sean, que se han autoconvocado dejando afuera de esa convocatoria a una gran cantidad de profesionales que no tiene ni tendrá la oportunidad de opinar, aunque sea en minoría. El sistema aristocrático de gobierno no es algo digno de artistas ni trabajadores de la cultura. Y si lo que se pone en juego es la experiencia en el medio de los miembros de la Academia, puedo afirmar que varios de los integrantes que hoy conforman la Academia sólo han trabajado en una o dos películas en el rubro en el que figuran como miembros y solamente en la ciudad de Rosario tenemos Directores de Fotografía, Sonidistas, Editores, Productores y Directores de Arte que tienen experiencia en al menos media docena de largometrajes, sin contar obviamente a los actores.
La elección de una película nacional para representar al país puede ser tomada por el Estado a través del INCAA en su función de regulador de la actividad o por los miembros e integrantes de la producción a través de una entidad que sea representativa de todos, que no sea sectaria ni excluyente. En estos momentos quienes hicimos LA PELI no somos tenidos en cuenta para poder elegir ni opinar, hemos sido excluidos, pero sin embargo se nos invita a ser espectadores. Agradezco la oportunidad de ser tenidos en cuenta, pero ante esta situación irregular yo retiro mi película de la lista de films a evaluar por la Academia (para el premio que fuera) a no ser que su institución acepte como miembros de la Academia a los profesionales de nuestra ciudad que han participado de esta producción.

Sin otro particular los saludo muy cordialmente.

Gustavo Postiglione