domingo, 16 de enero de 2011
lunes, 10 de enero de 2011
el principio de algo, tercera parte, primera persona, capitulo II despues del karaoke
El tobogán siempre baja pero desde chicos hemos intentado subirlo por la pendiente. Subir por donde se baja. Lo que te baja también te sube o por donde bajás también podés subir. Entonces por el tobogán no siempre se baja. Estoy en un tobogán, una frase que el hombre se repite y que sin mirarme al espejo yo también puedo repetir. Después de aquél karaoke la pendiente se empinó más, pero la adrenalina también se incrementó. Ir hacia abajo en realidad podría significar ir hacia arriba. El universo se mueve, es otra de las frases que escuché en estas semanas. ¿El universo se mueve? en realidad siempre que estamos en movimiento el universo se mueve ¿no es así? o ¿esa frase querrá decir otra cosa? Sí quiere decir que las cosas tienen movimiento más allá de que "el movimiento se demuestre andando" como dijo Diógenes, es decir el movimiento del universo es otro movimiento, que tampoco es el justicialista. En la web, una chica comenta la muerte de María Elena Walsh y quiere expresar su dolor con la frase "de duelo chicos, a full", ¡qué estúpida! Estúpida Mente, frase netamente televisiva. Dolor sin dolor, puesta en escena de la angustia. Triste. La pendiente de algunos es otra y quizás no se dieron cuenta, quizás nunca se den cuenta. El tobogán podía empujarme hacia el agujero negro producto de los temblores del universo y una tanguería quizás era el peor lugar para estar hasta las cinco de la mañana de ese sábado o domingo. Pero como los polos magnéticos que la tierra posee se repelen, de esa misma manera, las balas del revólver que estaban al lado de la letra de ese tango se evaporaron y pude ver con simpatía a esos seres perdidos o perdedores o ni una cosa ni la otra. El prejucio siempre está por delante. Quizas eran los seres más felices de la tierra sintiendo en su cuerpo esa música que solo se comprende después de haber jugado mucho en los toboganes.
viernes, 7 de enero de 2011
ALGO SOBRE EL AMOR - BLOG
Inauguramos el sitio de la obra ALGO SOBRE EL AMOR, pueden visitarlo aquí. Las primeros comentarios sobre los ensayos, acompañados de la música romántica que invadirá la obra.
miércoles, 29 de diciembre de 2010
La Nieta de Gardel is coming
En 2011 realizaremos La Nieta de Gardel, una miniserie de 8 capítulos que fue seleccionada entre los proyectos ganadores del concurso de Series de Ficción Federales, organizado por el INCAA.
La Nieta de Gardel is coming
En 2011 realizaremos La Nieta de Gardel, una miniserie de 8 capítulos que fue seleccionada entre los proyectos ganadores del concurso de Series de Ficción Federales, organizado por el INCAA.
lunes, 6 de diciembre de 2010
el principio de algo (tercera parte, primera persona) karaoke y demás
La noche aparece sin esperarla. Posiblemente la noche no sea el mejor lugar, pero definitivamente es el lugar. Los platos ya están vacíos. Nos miramos los cinco (dos mujeres, tres hombres) y parece que lo único que queda por delante es apoyar la cabeza en la almohada antes de lo previsto. Son cerca de la 1 y 30 de la mañana. Los adolescentes recién se despiertan. Es el comienzo de la segunda noche del sábado o la primera madrugada del domingo. Caminamos en dirección incierta. Pero de repente el destino cambia: no iremos a ese lugar cool y hippie que desde hace más de veinte años recorro viendo pasar caras y generaciones. No, el lugar esta noche es otro, es un canto bar, un karaoke, un after al que llegamos before. La fauna contrasta con nosotros o nosotros contrastamos con la fauna. Un poco de prejuicio pequeño burgués, quizás porque al de la cicatriz en la cara que pasó junto al del tatuaje tumbero se le asoma el arma debajo de su campera. Nos quedamos parados, como acodados en una barra imaginaria, delante de un grupo de chicas-señoras que festejan una decadente despedida de solteras. La gente sube al escenario y canta sin preocuparle nada, con una total deshinibición y los envidio.
Madrid, algunos años atrás. Un grupo de argentinos: periodistas, músicos, directores de cine, actores se pierden entre una marcha del orgullo gay, una fiesta en donde está Penélope Cruz o una cena con Fito Paez. A las seis de la mañana algunos desembocamos en un sótano por indicación de vaya a saber quién. Mi primer karaoke. Una terrible borrachera y canciones de Camilo Sexto.
Hace un tiempo que puedo tomar fernet con coca. Tal vez por su efecto digestivo. Era otro prejuicio, quizás por la canción que popularizó Vilma Palma y de la que no me interesa recordar la letra que habla de esta bebida.
Llamadas y mensajes de texto logran sumar gente a nuestro grupo que de cinco se transforma en ocho (tres mujeres, cinco hombres). Lista de temas, demasiadas canciones de JAF. Demasiada gente que se desploma de tristeza. Yo podría hacerlo -desplomarme de tristeza- pero sin darme cuenta estoy arriba del escenario cantando Jijiji. La tristeza queda para más tarde, total, nao tem fin.
Volvemos a ser cinco y luego cuatro, para terminar siendo tres y emprender la retirada y en el camino quedamos dos y al final solo uno.
Las canciones siguen rebotando en mi cabeza, las canciones del karaoke son las canciones que todos queremos cantar pero que pocas veces queremos escuchar. La gente no elige canciones pop. El karaoke no es pop pero es popular, entonces es pop. ¿Los cantantes pop irían a ese canto bar? Según que cantante pop. No me imagino a ese cuasi-adolescente-pavote-cantante-lider-de-una-bandita-pop-local-que-se-peina-el-pelo-como-una-taza-y-que-escribe-en-su-blog-facebook-lo-mucho-que-le-gustan-sus-porpias-canciones-de-su-disco-pop-indie, cantando en un karaoke. Calculo que lo bajarían al grito de "nene volvé a tu casa y andá a la peluquería". Sin embargo en un momento de esa noche me parece verlo a Andrés, con lentes negros, tapado entre una chica y un oso que parece cuidarle las espaldas. Pero esto sucede cuando salgo del boliche, pero no estoy seguro. Me olvido de Andrés y en mi oído permanece:
Quizá no fue coincidencia encontrarme contigo /Tal vez esto lo hizo el destino. Quiero dormirme de nuevo en tu pecho / Y después me despierten tus besos. Tu sexto sentido sueña conmigo / Se que pronto estaremos unidos. Esa sonrisa traviesa que vive conmigo /Se que pronto estaré en tu camino. Sabes q estoy colgando en tus manos / Así q no me dejes caer Sabes que estoy colgando en tus manos. Te envió poemas de mi puño y letra / Te envió canciones de 4.40 Te envió las fotos cenando en marbella /Y cuando estuvimos por Venezuela Y así me recuerdes y tengas presente /Que mi corazón esta colgando en tus manos Cuidado, cuidado que mi corazón esta colgando en tus manos.
En el borde del kitsch, pero con onda, en el límite de aquello que un intelectual detesta pero quedisfruta secretamente. La Habana, hace más de dos décadas. Vivo cuatro meses en Cuba y por primera vez escucho cotidianamente esos ritmos que incluyen la letra romántica un tanto cur-si junto a una instrumentación basada en vientos y percusión que provoca el tarareo permanen-te y las ganas de que la música no se acabe. Tiempo después ese ritmo se haría popular con Juan Luis Guerra. Aquél verano cubano estuvo signado por esas melodías que parecían la música de fondo del Caribe. Ese verano, que en realidad era un invierno cubano, estuvo marcado por la música y el romance de estación que me hizo perder la cabeza. Veinticinco años él y veinticuatro ella. Se prometieron un amor que excedía las fronteras. Se extrañaron a la distancia y poco a poco se distanciaron a la distancia. Nunca más se vieron, nunca más supieron de ellos. Casi veinte años después ella muere en Barcelona y él se entera por internet. Escucho a Carlos Baute y Martha Sánchez y me traslado en el tiempo y rápidamente empiezo a repasar todas aquellas canciones que podrían establecer un link con este género popular-caribeño. Pero no puedo, conozco algunas canciones pero no se los nombres y mucho menos sus autores. Entonces una amiga me manda una lista por mensaje de texto y me propone escribir un guión basado en estas letras y ¿por qué no hacer una comedia musical? ¿bizarra, kitsch, popular? Es una buena idea. Marco Antonio Solís es la clave: "Si no te hubieras ido", canción que me hizo llegar (no sé por qué) a la versión de Be my babe (en español) de Boom Boom Kid que se transformó en la música de una película inconclusa que de repente vuelve a aparecer como si la magia, los planetas o vaya uno a saber qué cosa extraña vuelve a hacer que la historia se repita. De acuerdo con lo que dice Marx: Primero como tragedia y luego como farsa? o al revés? En el 2001 diciembre fue trágico, en 2010 (mismos números cambiados de posición) diciembre retruca la frase que "todo tiempo pasado fue mejor". Pero diciembre me pega nuevamente en esas zonas que solo uno siente. Amanece, son casi las seis de la mañana. La gente vuelve o va hacia otros lados, otros bares, otros refugios. La ciudad se duerme y se despierta. La brisa fresca de la madrugada evita que me duerma en el taxi. Me bajo antes, quiero caminar. Caminar un poco más. Estoy solo. Tal vez sea el principio de algo.
viernes, 26 de noviembre de 2010
el principio de algo (tercera parte de cuatro)
Pensé, pensó. En las teclas
Las teclas que el personaje fue apretando a lo largo de este tiempo de la historia. Desde la computadora, desde la mirada hacia la pantalla. El guión de la vida de otro. Un espejo en donde lo único que se podía reflejar era su rostro aunque se pusiera el disfraz: el del Hombre Araña, el de Batman o el del Zorro. El antifaz, la máscara escondiendo la verdad. Porque siempre es mejor creerse un super héroe o simplemente un héroe, antes que un tipo de esos que pasan por la vida siendo felices con poco y a los que él envidia secretamente. El necesita la exuberancia, la sofisticación, la complejidad de la felicidad para ser feliz. De la misma manera sufre el dolor de la pérdida. El es un artista y los artistas necesitan del éxtasis y del sufrimiento. "La agonía y el éxtasis" el título de la película sobre Miguel Angel que diirigió Carol Reed.
Camina, mira una calle, cualquier calle y llora. Sigue caminando, llega al río, ve la gente que deambula con sus chicos, dos viejos sentados mirando hacia la isla, tomados de la mano. Una chica con patines de la mano de otra chica con patines. Una pareja llevando un cochecito. Dos flacos tomando cerveza del pico de una botella. El vuelve a llorar. Todo es todo, todo es recuerdo, todo tiene partes de todo. Imposible despegarse. La ciudad lo tiene a él y la tiene a ella en partes iguales y en partes desiguales de angustia: "es imposible medir la angustia, idiota" resuena esa lejana voz. En el minimarket hay wi fi y la lata de coca zero tiene una estilización que supone que es producto de un diseño nuevo, más atractivo. De repente las latas de gaseosas desaparecieron de las heladeras de los mini shop o de las estaciones de servicio. Pero ahora están regresando en su nueva versión, símil a la que ya ha visto en otra parte del mundo. ¿En qué parte del mundo? No importa. El camino se corta o se interrumpe y se sigue o se toma un desvío o se detiene hasta que el bache, hasta que el asfalto se recomponga. Un cielo con una nube que tapa la claridad, que de repente trae una oleada de frío. Mientras la nube esté allí el tiempo también se detiene y es necesario buscar un abrigo o buscar refugio. ¿Es una nube? es una nube, no hay duda, se mueve como una nube, es del color de las nubes, liviana como las nubes, indecisa.
Si y no. Tal vez, quizás. Nunca.
Nube prisionera de mi mente.
Las teclas que el personaje fue apretando a lo largo de este tiempo de la historia. Desde la computadora, desde la mirada hacia la pantalla. El guión de la vida de otro. Un espejo en donde lo único que se podía reflejar era su rostro aunque se pusiera el disfraz: el del Hombre Araña, el de Batman o el del Zorro. El antifaz, la máscara escondiendo la verdad. Porque siempre es mejor creerse un super héroe o simplemente un héroe, antes que un tipo de esos que pasan por la vida siendo felices con poco y a los que él envidia secretamente. El necesita la exuberancia, la sofisticación, la complejidad de la felicidad para ser feliz. De la misma manera sufre el dolor de la pérdida. El es un artista y los artistas necesitan del éxtasis y del sufrimiento. "La agonía y el éxtasis" el título de la película sobre Miguel Angel que diirigió Carol Reed.
Camina, mira una calle, cualquier calle y llora. Sigue caminando, llega al río, ve la gente que deambula con sus chicos, dos viejos sentados mirando hacia la isla, tomados de la mano. Una chica con patines de la mano de otra chica con patines. Una pareja llevando un cochecito. Dos flacos tomando cerveza del pico de una botella. El vuelve a llorar. Todo es todo, todo es recuerdo, todo tiene partes de todo. Imposible despegarse. La ciudad lo tiene a él y la tiene a ella en partes iguales y en partes desiguales de angustia: "es imposible medir la angustia, idiota" resuena esa lejana voz. En el minimarket hay wi fi y la lata de coca zero tiene una estilización que supone que es producto de un diseño nuevo, más atractivo. De repente las latas de gaseosas desaparecieron de las heladeras de los mini shop o de las estaciones de servicio. Pero ahora están regresando en su nueva versión, símil a la que ya ha visto en otra parte del mundo. ¿En qué parte del mundo? No importa. El camino se corta o se interrumpe y se sigue o se toma un desvío o se detiene hasta que el bache, hasta que el asfalto se recomponga. Un cielo con una nube que tapa la claridad, que de repente trae una oleada de frío. Mientras la nube esté allí el tiempo también se detiene y es necesario buscar un abrigo o buscar refugio. ¿Es una nube? es una nube, no hay duda, se mueve como una nube, es del color de las nubes, liviana como las nubes, indecisa.
Si y no. Tal vez, quizás. Nunca.
Nube prisionera de mi mente.
viernes, 19 de noviembre de 2010
Carver en Rosario
Se cuenta que Raymond Carver estuvo en Rosario en 1980 y dió una charla en el Jockey Club, también se dice que escribió el poema que sigue luego de abandonar la ciudad.
No sé cuánto hay de cierto en esa visita ni en este poema.
CUTLERY
Rodaba el anzuelo veinte pies detrás del bote,
bajo la luz de la luna, cuando el enorme salmón dio con él,
y salió tieso fuera del agua. Como sostenido en su propia cola.
Cayó después al agua y desapareció.
Conmocionado, puso proa al puerto
como si nada hubiese sucedido. Pero sí.
Sucedió. Y del modo en que lo he narrado.
Llevé ese recuerdo conmigo a Nueva York
y más allá. A todos las sitios en donde estuve
a lo largo del camino hasta aquí,
la terraza del Jockey Club,
Rosario, Argentina.
Desde donde miro el ancho río
que refleja la luz de las ventanas abiertas del comedor.
Estoy fumando un cigarrillo,
escuchando el murmullo de los oficiales y sus esposas,
el sonido dispar de los cubiertos sobre los platos. Estoy vivo
y bien, ni feliz ni infeliz,
aquí, en el Hemisferio Sur. Por eso soy el más sorprendido
al recordar aquel pez perdido
alzándose del agua y retornando a ella.
El sentimiento de pérdida que me embargó entonces
aún me embarga. ¿Cómo transmitir esto qué siento?
Adentro ellos siguen conversando en su propia lengua.
Yo decido caminar. Junto al río.
Es la clase de noche que acerca ríos y hombres.
Voy en una dirección. Me detengo,
descubro que no me acercaba. No en los últimos tiempos.
Es esta espera lo que me ha acompañado
dondequiera que fuere. Pero ahora se abre
la creciente esperanza de que algo va a alzarse
y volverá a caer.
Yo sólo quiero oírlo y seguir camino.
No sé cuánto hay de cierto en esa visita ni en este poema.
CUTLERY
Rodaba el anzuelo veinte pies detrás del bote,
bajo la luz de la luna, cuando el enorme salmón dio con él,
y salió tieso fuera del agua. Como sostenido en su propia cola.
Cayó después al agua y desapareció.
Conmocionado, puso proa al puerto
como si nada hubiese sucedido. Pero sí.
Sucedió. Y del modo en que lo he narrado.
Llevé ese recuerdo conmigo a Nueva York
y más allá. A todos las sitios en donde estuve
a lo largo del camino hasta aquí,
la terraza del Jockey Club,
Rosario, Argentina.
Desde donde miro el ancho río
que refleja la luz de las ventanas abiertas del comedor.
Estoy fumando un cigarrillo,
escuchando el murmullo de los oficiales y sus esposas,
el sonido dispar de los cubiertos sobre los platos. Estoy vivo
y bien, ni feliz ni infeliz,
aquí, en el Hemisferio Sur. Por eso soy el más sorprendido
al recordar aquel pez perdido
alzándose del agua y retornando a ella.
El sentimiento de pérdida que me embargó entonces
aún me embarga. ¿Cómo transmitir esto qué siento?
Adentro ellos siguen conversando en su propia lengua.
Yo decido caminar. Junto al río.
Es la clase de noche que acerca ríos y hombres.
Voy en una dirección. Me detengo,
descubro que no me acercaba. No en los últimos tiempos.
Es esta espera lo que me ha acompañado
dondequiera que fuere. Pero ahora se abre
la creciente esperanza de que algo va a alzarse
y volverá a caer.
Yo sólo quiero oírlo y seguir camino.
domingo, 7 de noviembre de 2010
la vuelta de Hal Hartley
En en el Festival de Mar del Plata hacen una retrospectiva de Hal Hartley. Es la primera vez en 8 años que no iré al festival y me pierdo una de las restrospectivas que más curiosidad me despierta. A principio de los 90 Hartley representaba de alguna manera la continuación del cine independiente de tipos como Jim Jarmusch. En realidad creo que a partir de Hartley se empezó a acuñar el termino "indie" para ese tipo de películas. Fui un seguidor de los films de Hartley, todavía tengo algunas copias en VHS de las películas que en aquél momento se editaron en Argentina. Pero a mediados de los 90 le perdí el rastro a tal punto que me había olvidado de sus películas a las que recuerdo fragmentariamente. Trabajaba (o trabaja) casi siempre con los mismos actores, incluyendo al argentino Martin Donovan. Sus films tenían cierto refinamiento y sofisticación pero acompañada de un registro muy real de los personajes, muchos de ellos habitantes de Long Island y provientes de una clase trabajadora. Hartley fue moda y ahora lo recuperan desde un festival. Me interesaría saber que pasó con este director.
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viernes, 5 de noviembre de 2010
Volver al cine
Fueron días en los que no se podía pensar demasiado en algo específico, no sé, tal vez me haya pasado a mi y calculo que a otra gente también. De repente me sentí, me senté escribiendo acerca de lo que veía, de lo que me pasaba y dando por sentado de que lo que me pasaba también le estaba sucediendo a otra gente. Como una necesidad de desahogo o algo por el estilo. Y en ese ir y venir del pensamiento se me cruzaba por la cabeza las películas por hacer, la lista de esas películas que está tirada sobre la mesa y presentada en convocatorias, concursos y todo lo que uno pueda. Pero hoy no sá cuál de todos los proyectos vale la pena. Mis proyectos no están atados a una realidad inmediata, ni tienen una conexión directa con la coyuntura pero por momentos siento el peso de la duda, ¿a dónde ir? ¿qué película hacer? Y como siempre la respuesta es "no importa, algo surgirá"
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