viernes, 18 de abril de 2008

BAFICI



Diego Grillo Trubba escribe en Perfil lo siguiente en relación al BAFICI:

Hace unos días alguien me comentó que había ido al BAFICI 2008. Había visto dos películas buenas y unos cuantos bodrios, dijo, y se lamentaba por el hecho de que las buenas las iban a estrenar en salas comerciales, con lo que perdía sentido haber hecho cola para comprar entrada. Le dije, entonces, que por lo general las películas buenas encuentran su circulación en cines, dvd o, gracias al boca a boca, resulta factible conseguirlas en internet con softwares como el Emule. La pregunta de esta persona, ante mi aclaración, fue: ¿para qué sirve entonces el BAFICI? Probablemente uno de los mayores inconvenientes radica en la concepción. ¿Qué es el cine independiente? ¿El que se hace fuera de los grandes estudios? ¿El que se realiza lejos de los Estados Unidos? ¿El que se hace con pocos capitales? ¿El que no encuentra mercado de distribución? ¿El que está protagonizado por Ricardo Bochini? El BAFICI forma parte de la política cultural del gobierno de la ciudad de Buenos Aires. Por lo tanto, es solventado con dinero de todos los porteños. La curiosidad radica en que dichas políticas culturales son ejecutadas –en un porcentaje considerable- por chicos egresados de carreras universitarias, en buena medida ex militantes de Franja Morada. Antes respondían a Lopérfido, hoy a Lombardi, mañana quién sabe. La otra curiosidad es que ejecutan políticas como si aún estuviesen orientados a los centros de estudiantes universitarios. Es decir, una población reducida, que se podría identificar como: entre 18 y 35 años, nivel educativo alto, nivel económico medio/alto, ropa de diseño y profusión de anteojos con marcos negros. En otras palabras, snobs que si no se realizara el BAFICI, perderían varias charlas de café posteriores. Lo que constituiría, a los ojos de ciertos funcionarios, una tragedia. La tragedia de quedarse sin SNOBICI. (publicado en el Diario Perfil)

El BAFICI, tiene una oferta que es gigantesca y atractiva para cualquier desprevenido que le guste el cine, eso es cierto e indiscutible. Pero es cierto también que a no todos los que les gusta el cine les fascina por igual este festival que año a año se ha convertido en el fiel representante de ciertos sectores de la cultura oficial de Buenos Aires. En este sentido lo que plantea Grillo Trubba no está alejado de la realidad y es interesante leer este comentario de parte de un porteño que escribe en los medios. Para quienes vivimos lejos de Buenos Aires el BAFICI es un acontecimiento un tanto ajeno que cuando hemos tenido posibilidad de participar, lo hemos hecho pero a sabiendas de que formábamos parte de una delegación extranjera más. El cine argentino que ha predominado en el BAFICI ha sido el porteño, pero no sólo eso, sino que últimamente ha sido el cine porteño que representa a un sector muy marcado de la producción. ¿Hay algo de malo en esto? No, creo que cada festival va marcando su propia línea estética e ideológica y que debe ser consecuente con ello. El BAFICI siempre ha sido el mejor espacio donde mostrar las producciones generadas en la FUC y de alguna forma también en este décimo aniversario se festeja esto pidiéndole a uno de los profesores más emblemáticos de dicha escuela que haga la película celebratoria de la década como así también se le publica un libro escrito por él. Un amigo porteño -muy vinculado al cine independiente y al BAFICI- me dijo irónicamente: "solo falta la estatua de Filipelli en el Abasto". Ahora ¿podemos estar seguros que por el solo hecho de proyectar las películas en un festival ya tenemos el carnet de cineastas modernos, avant garde o simplemente "independientes". Un festival que se autodefine como transgresor ¿no entra en contradicciones con una política municipal conservadora? Aparentemente el festival sigue siendo el mismo ¿o no? ¿es el mismo Festival de la era Di Tella, de la era Quintin, de la era Peña? ¿los cambios políticos no han modificado también al festival? pero ¿es realmente independiente? ¿independiente del poder político o dependiente de la ideología del progamador? ¿es así que con Peña era un poco más peronista y con Wolf un poco más radical?
Pero los que sacan las entradas son los mismos chicos con lentes de marco negro que putean con ¡fucking! o flashean ante la última oriental o que hablan maravillas de la última ola tailandesa aunque no la hayan visto. A ellos la política los tiene sin cuidado, pero están a la moda y posiblemente allí está la crisis del cine argentino.


3 comentarios:

Miguel Rojas dijo...

Gustavo
me permito utilizar esta instancia para preguntar donde puedo encontrar su libro "Cine Instantaneo". Soy academico de la universidad Austarl de Chile y me encuentro realizando una investigación sobre cine argentino. Es de suma importancia disponer de dicho material, el cual no encuentro en las librerías de Bs (ni siquiera en cinefilme). Me voy de vuleta a chile mañana 22 de Abril por la mañana. Miguel Rojas

gustavo postiglione dijo...

Miguel,
el libro estaba en una época en librofilm en una galería que queda en la calle Corrientes entre Libertad y Talchauano, pero si no está allí te puedo hacer llegar una copia, yo estoy en Rosario y mañana viajo para BA pero llego pasado el mediodía, si querés decime a donde te lo envío y lo mando por correo. Cualquier cosa comunicate conmigo a gpostiglione@gmail.com y nos mantenemos en contacto,
gracias

gustavo postiglione dijo...

Miguel,
el libro estaba en una época en librofilm en una galería que queda en la calle Corrientes entre Libertad y Talchauano, pero si no está allí te puedo hacer llegar una copia, yo estoy en Rosario y mañana viajo para BA pero llego pasado el mediodía, si querés decime a donde te lo envío y lo mando por correo. Cualquier cosa comunicate conmigo a gpostiglione@gmail.com y nos mantenemos en contacto,
gracias