22/03/2011
Cómo cambian las cosas, como cambia uno. Es inevitable. Llegar a un rodaje de otra manera. Hoy soy otro. Ayer era otro. Hace unos meses que soy otro. Dicen que está por llover pero no veo nubes. Ayer-hoy iba a llover pero no llovió. Todo llega, lo inevitable y lo que se desea. Un rodaje es producto del inevitable deseo de filmar, de rodar, de vivir otra vida más interesante que la real. Hacía mucho calor, me cambié la remera en medio del rodaje, estaba hecho sopa. Me fueron a comprar una remera nueva. También decidí darme unos gustos, hice una lista de pequeñas cosas que me deberán acompañar durante el rodaje una especie de regalos personales por los años recorridos en esta carretera. En este proyecto me siento muy cuidado, quizás como nunca. Hay personas que funcionan como disimulados y maravillosos ángeles y eso -por suerte- me obliga a responder a las caricias del corazón con el arte que creo que debo tener en alguna parte de mis venas. Llego al rodaje con unos minutos de retraso, mi perra me entretiene antes de salir. Yo y mi perra, en realidad la perra de mi hijo. Como cambian las cosas, hace un tiempo hubiera sido impensable la presencia de un perro en mi casa.. Son casi las dos de la mañana. El rodaje de ayer fue tan tranquilo que hasta me asombró. Tenía miedo de no poder empezar como quería, tenía miedo de que mi cabeza no estuviera conectada con el todo. Mis emociones arribaban al rodaje después de haber estado meses en una coctelera, después de que me metieran en una montaña rusa a la que nunca me quise subir. Pero la vida tiene eso: "te da sorpresas" diría Rubén Blades. Cada rodaje es una de vida nueva en donde los rituales de cada día y la cotidianeidad de cada día se modifican sin que lleguemos a percibirlo.
Hoy Agata fue Poli Chavez y Poli se convirtió en Agata por primera vez. La ví a Agata Galifi en el cuerpo de Poli. No dudé de ella como tampoco de Eduardo Vercelli transformado en Juan Galiffi. En Rosario hay muy buenos actores. El cine (o en este caso la tv) nos permite cruzar actores que quizás de otra manera jamás se hubieran podido encontrar y sacar de ese encuentro resultados que por suerte siempre puede sorprender. Y esto también se da hasta en los detalles, hasta en una pequeña participación como la que tuvieron
Jaqueline Delleville y Yanina Mennelli.Siempre hay que buscar actores que puedan resolver las situaciones aunque estas sean mínimas. Un buen actor nunca pasa desapercibido. Convoqué a muchos actores, intenté abrir el juego todo lo posible, tanto con aquellos que conocia como con algunos que fui descubriendo en mis talleres de producción actoral. Me encanta pensar en un elenco 100 % local. Hoy pude ver algunos aspectos de la estética de la serie. Creo que caminaré entre los límites de lo clásico pero sin dejar de aportar algo de lo que vengo construyendo desde hace años (podría llamarlo "mi cine") y con la posibilidad de irme hacia cualquier lado, si se me ocurriera. También juego, hoy hice un plano fijo de los que habitualmente no hago, pensé que era un "plano Scorsese" (¿por qué?) y creo que a medida que avance la serie estas cosas se van a notar un pco más como así el entusiasmo que creí que tenía perdido y que hoy empezó a renacer. Esto va a estar muy bueno.
miércoles, 23 de marzo de 2011
sábado, 19 de marzo de 2011
martes, 15 de marzo de 2011
Algo sobre el amor a La Nieta de Gardel
Diario de pre-producción de tantas cosas.
Hoy hubo un ensayo de Algo sobre el amor. No me gustó. Pero el problema no es la obra ni los actores. Mi cabeza no estaba en el lugar que tenía que estar para ver la obra. Empiezo a entender mucho mejor al teatro. Comprendo esa construcción que se va haciendo de a poco, juntando los pedazos de cada uno como un rompecabezas en donde las piezas a veces coinciden y otras no tanto. ¿Por qué será? Seguramente porque el teatro se construye fundamentalmente con lo humano, con los cuerpos vivos que viven en vivo. El teatro es tracción a sangre. El artificio es desnudado por las almas que se exponen sin que medie un dispositivo que las proteja. Saber que la obra puede ser brillante y caótica a la vez me genera una intriga y una excitación extraña. Podría dejar de ensayar mañana y retomarla una semana antes del estreno con estos maravillosos actores y seguramente podría salir de manera perfecta o terriblemente mal. Podría ensayar de aquí a dos meses todos los días y podría salir de manera perfecta o terriblemente mal. La obra está, tengo que estar a la altura de la situación y eso me encanta. Saber que debo correr detrás de la obra y no que yo esté por delante de la obra.
La nieta de Gardel
3:13 marca el reloj y Bitches de Miles Davis tocado por Apple Juice Kid.
Reescribir, no puedo, pero ya reescribí, lo tengo en mi cabeza, pero en mi cabeza no sirve mientras no esté en el papel. Debe estar impreso, primero de manera electrónica y luego en el papel. Hace un rato chateaba y hablaba de Miles Davis, de Diana Krall, de Keith Jarret con una persona que pensaba que no conocía más que a Diego Torres. Y no. Tuve que tirar el prejuicio por el suelo. Este rodaje será demoledor de prejuicios. Ahora es el turno de Aja de Steely Dan pero cambio a Baby its you. Música, una lista inmensa de temas, pero quiero escapar que no me atrapen los temas. Todos la música tiene un pasado y si alguna vez lo compartimos es hora de buscar discos sin pasado o con un pasado tan lejano que solo queda en nosotros una estela que apenas te roza. Steely Dan es eso, de la misma manera de Bil Evans y Everebody Digs, este disco siempre fue música de fondo mientras escrbí muchas cosas. Una especie de disparador para viajar. Una semana para comenzar el rodaje, estoy descalzo y se terminó el jugo de naranja. Siempre alguien me pregunta antes de empezar ¿cómo es empezar? pregunta que por lo general hacen quienes entran por primera vez en este circo que dura unas pocas semanas. La respuesta es: El problema es terminar y cuando terminemos te vas a dar cuenta lo "fuerte" que es un rodaje y lo que se deja y lo que te llevás de ahí. Atravesar un rodaje de seis semanas es como haber vivido intensamente seis ocho meses una relación muy pasional que de repente se termina en lo mejor de ese vínculo. Quedás agotado pero con ganas de tener más. Pero para tener más hay que esperar, los procesos de filmación tienen sus tiempos y etapas que hay que saber recorrer. Cuando terminé los anteriores rodajes ya no quería saber nada de seguir filmando, quería volverme a mi casa a descansar y dejar de pensar por un tiempo en lo que había hecho. Ahora -no sé por qué o sí se por qué- creo que no voy a querer parar, creo que la adrenalina de este rodaje va a ser mucho más intensa. Y creo que será así porque seguramente todavía no decidí desde donde voy a contarla o donde y como voy a poner el ojo. Y me gusta que sea asi, que el mismo proyecto me diga desde que lugar tengo que hablar y que eso vaya sucediendo a medida que todo avanza.
lunes, 7 de marzo de 2011
naufragando
El niño tiene 3 años y ayer fue consciente de la existencia del Carnaval, aunque esto no haya sido un gran descubrimiento. Vió gente tirándose con espuma por la calle y pidió comprar un aerosol. No dejó de apretar el botón de la nieve de jabón contra mi ropa. Vió gente disfrazada y pedía a gritos uno de los disfraces que dejamos en el ropero. Por suerte regalaban antifaces y un pequeño amigo le prestó una careta de Batman. Disfraces y espuma, pero faltaba algo: la música. Homero y sus Alegres lo hicieron bailar sobre mis hombros utilizando mi cabeza a modo de tambor. La Isla de los Inventos. De repente me encontraba en el medio de ese festejo bailando ritmos tropicales al son de un niño. Dije que tiene 3 años y que fue consciente del carnaval. Yo tenía un poco más de tres años cuando y Los Náufragos ya existían: De boliche en boliche, Yo en mi casa ella en el bar, Quedate piola Vicente, Zapatos Rotos, Otra vez en la vía, Estoy hecho un demonio. Canciones populares ¿pop trash? simples, elementales, un poco bizarras, pero que funcionan perfectamente en un Carnaval. Y allí estaban ellos o lo que quedó del naufragio, tocando la lista de hits y yo observándolos con más de cuatro décadas de distancia. Miro a mi alrededor y los que bailan, los que festejan no es una barriada popular, son caras conocidas: sectores medios, actores, periodistas, estudiantes universitarios, gente progre. Estoy en un Carnaval cool escuchando a Los Náufragos con mi hijo a caballito saltando con la música. It's only pop retro, but I like. Son casi las 2 de la mañana y la banda sigue tocando. ¿Estoy en el lugar que tengo que estar? Hace un tiempo no me hubiera imaginado allí. A veces está bien ser eso que a veces no queremos ser. El pequeño no se va a olvidar del día que conoció el Carnaval y yo tampoco me voy a olvidar del día que me reencontré con esta fiesta cuasi pagana que alguna vez llegué a detestar. Pero pienso en el carnaval y aparecen imágenes confusas: Yo pequeño, los corsos en una ciudad que no se si es Buenos Aires, Rosario, Santa Fe o Corrientes. Mucha gente y hasta es probable que también haya estado a caballito. Pero puede ser mi imaginación. Por fuera de este recuerdo, verdadero o inventado, el carnaval solo existe para mi por las bombitas de agua o por las imagenes que por tevé vemos de Río de Janerio o Gualeguaychu. El chico me abraza, le propongo volver a casa, pero él -a punto de dormirse- dice que se quiere quedar un rato más. El rato es corto y queda dormido y abrazado al aerosol que lanza espuma. Nos vamos yendo y en el camino saludo por enésima vez al Sapo Pepe, a una amiga vestida de diablo y a otros amigos que trabajan allí como entretenedores de niños. Esperamos un taxi. Las calles están pobladas. La gente sale, es un día de salida, víspera de feriado. Me siento bien, no quiero estar en otro lado
el tabaco de Terry
Terry Dick fuma unos pequeños cigarros que lleva en una, pequeña también, pitillera de metal. Cigarros fabricados desde 1817. Terry los fuma desde 1933 cuando empezó a trabajar para la Paramount como director de segunda unidad. En 1934 le encargaron dirigir los números musicales de las películas que rodaría Carlos Gardel en Long Island. Cuando se conocieron con Gardel entablaron un vínculo que ningún director había logrado tener con el cantante. Se hicieron amigos y la primera noche que los presentaron cuentan que cerraron para ellos y unas señoritas (aparentemente actrices de El Tango en Broadway) el bar del Waldorf Astoria. Al otro día Gardel dió parte de enfermo y no fue al set durante tres días. Pero cuando llegó el momento en que la mano de Terry se viera en la película algo sucedió. La visión que tenía Terry de lo que debía ser un número musical no coincidía con las pretensiones de la Paramount. Se dice que Dick era un adelantado de su época, una especie de vanguardista en el Hollywood de los grandes estudios, algo impensable para aquél momento. Su primera y única intervención en la película de Gardel fue la primera versión de Rubias de New York, versión que nadie puede asegurar que haya existido, pero que según la leyenda o la historia cuentan que sobre el final del tema Gardel iba dejando a las rubias en bombachas y corpiño hasta que al final una de ellas se envolvía en la bandera de Estados Unidos dejando ver como caía su ropa interior bajo la bandera. A Gardel le divirtió mucho la propuesta, pero hasta el mismo Alfredo Le Pera -guionista de varios filmes de Gardel y co autor de sus más grandes canciones- creía que no era conveniente utilizar ese material.
miércoles, 23 de febrero de 2011
En pre producción
El 21 de marzo comienza el rodaje de La Nieta de Gardel
Sinopsis
Sinopsis
Es una historia que transcurre en tres tiempos históricos: la década del treinta, fines de los cincuenta hasta los setenta y la actualidad.
2010. Juan Foster, un fanático del tango que trabaja colaborando con la seguridad de una tanguería, recibe la visita de Laura. Ella es una bella mujer que le viene a proponer a Foster un negocio: encontrar una vieja lata de película que tiene una información reveladora de Carlos Gardel y la supuesta existencia de una hija del Zorzal. Laura le ofrece una gran cantidad de dinero para que Foster le quite la película a un mafioso llamado El Coleccionista. Laura es la nieta de Gardel.
1914. Gardel canta en Rosario entabla amistad con el célebre Juan Galiffi (a) Chicho Grande.
1933. Gardel vuelve a Rosario y conoce a la hija de Galiffi, la entonces jovencisima Agata Galiffi, conocida más tarde como La Flor de la Mafia. Gardel y la irreverente Agata tuvieron un gran romance pasional a escondidas de todos, y de ese pasión nació una niña: Julia. Pero Julia fue sacada de los brazos de su madre y enviada a un orfanato. El padre de Agata tenía otros planes para su hija y no aceptó que su hija tuviera un romance clandestino con el más grande cantante de tangos de la historia. La separación de su hija transformó a Agata en una persona vengativa que se dedicó de lleno a manejar la organización mafiosa que le dejó su padre. Mientras tanto Agata iba al orfanato a espiar a escondidas el crecimiento de su hija y sufría por la muerte de su amado. Pero la actividad delictiva de la Galiffi no quedaría impune y gracias a una revancha de otro mafioso (Marrone) que ofició de delator, ella cae presa y es sometida a los más diversos tormentos. Pero antes de caer Agata le pide a un amigo de Gardel, un director de cine (Terry Dick) que cuide a su hija y que mantenga en secreto un importante documento que ella guarda para cuando crezca Julia, este documento es un film que Terry deberá cuidar celosamente.
Julia crece bajo la tutela de Dick en Uruguay pero decide volver a la Argentina para reencontrarse con su historia. Corre 1955 y la Revolución Libertadora azota al país, y Julia se enamora de Carlos, militante peronista y se une a la lucha de la resistencia. A fines de los sesenta Julia y su marido a se suman a la guerrilla y a durante la dictadura militar Carlos es asesinado ante la vista de Julia y Laura. Pero esa muerte no solo tiene ribetes políticos, sino también está relacionada con una vendetta que viene de los tiempos de su abuela.
2010. Foster acepta el trabajo pero encuentra más dificultades de las que esperaba, ya que El Coleccionista es un hombre de mucho cuidado. Laura se transforma en una obsesión para Foster. Entre idas y vueltas a los años treinta, a los cincuenta, a los sesenta y a la actualidad vamos armando el rompecabezas de una historia que a medida que avanza abririrá más puertas y como todo relato cercano al film noir, nos demostrará que nada es lo que parece.
Elenco:
Carlos Resta como Juan Foster
Maria Celia Ferrero como Laura
Caren Hulten como Julia
Matías Martínes como Carlos Gardel
Poli Chavez como Agata Galiffi
Juan Nemirovsky como Carlos
domingo, 13 de febrero de 2011
LA NIETA DE GARDEL
Primer boceto de imagen con dos de los personajes de la serie: Foster y Laura, que serán interpretados por Carlos Resta y María Celia Ferrero,
domingo, 16 de enero de 2011
lunes, 10 de enero de 2011
el principio de algo, tercera parte, primera persona, capitulo II despues del karaoke
El tobogán siempre baja pero desde chicos hemos intentado subirlo por la pendiente. Subir por donde se baja. Lo que te baja también te sube o por donde bajás también podés subir. Entonces por el tobogán no siempre se baja. Estoy en un tobogán, una frase que el hombre se repite y que sin mirarme al espejo yo también puedo repetir. Después de aquél karaoke la pendiente se empinó más, pero la adrenalina también se incrementó. Ir hacia abajo en realidad podría significar ir hacia arriba. El universo se mueve, es otra de las frases que escuché en estas semanas. ¿El universo se mueve? en realidad siempre que estamos en movimiento el universo se mueve ¿no es así? o ¿esa frase querrá decir otra cosa? Sí quiere decir que las cosas tienen movimiento más allá de que "el movimiento se demuestre andando" como dijo Diógenes, es decir el movimiento del universo es otro movimiento, que tampoco es el justicialista. En la web, una chica comenta la muerte de María Elena Walsh y quiere expresar su dolor con la frase "de duelo chicos, a full", ¡qué estúpida! Estúpida Mente, frase netamente televisiva. Dolor sin dolor, puesta en escena de la angustia. Triste. La pendiente de algunos es otra y quizás no se dieron cuenta, quizás nunca se den cuenta. El tobogán podía empujarme hacia el agujero negro producto de los temblores del universo y una tanguería quizás era el peor lugar para estar hasta las cinco de la mañana de ese sábado o domingo. Pero como los polos magnéticos que la tierra posee se repelen, de esa misma manera, las balas del revólver que estaban al lado de la letra de ese tango se evaporaron y pude ver con simpatía a esos seres perdidos o perdedores o ni una cosa ni la otra. El prejucio siempre está por delante. Quizas eran los seres más felices de la tierra sintiendo en su cuerpo esa música que solo se comprende después de haber jugado mucho en los toboganes.
viernes, 7 de enero de 2011
ALGO SOBRE EL AMOR - BLOG
Inauguramos el sitio de la obra ALGO SOBRE EL AMOR, pueden visitarlo aquí. Las primeros comentarios sobre los ensayos, acompañados de la música romántica que invadirá la obra.
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